Briones

Flora y Fauna

La villa de Briones está situada en una terraza sobre la margen derecha del Río Ebro, a 35 kilómetros al NO de Logroño, sobre un cerro de 80 metros de altitud sobre el río desde el que se dominan las feraces tierras regadas por el Ebro con la Sierra de Cantabria como telón de fondo. El casco antiguo amurallado de Briones tiene sentido alargado de norte a sur, con tres calles longitudinales y varias transversales, más la plaza central (a 501 m. de altitud).

Todo el término se asienta en el interfluvio que dejan el Tirón y el Najerilla. Las tierras son terciarias -arcillas rojas y amarillas- y constituirían un amplio rellano, ligeramente inclinado hacia el Ebro, de no haber sido ahondadas por los arroyos Zamaca y Valpierre. Briones es un lugar privilegiado por su situación próxima a las riberas del Ebro, en uno de los meandros que se inician en Briñas y que continúan a lo largo de toda La Rioja. Esta situación le permite tener terrenos de monte bajo en Valpierre y llegar hasta las huertas del Ebro en una sucesión sólo interrumpida por las vías de comunicación.

Su jurisdicción tiene 38 km2 de terrenos de buena calidad, formados por tierras arcillosas y blancas en las laderas más pronunciadas. Los terrenos arcillosos contrastan con zonas de roca arenisca que suministró parte del material para la construcción de sus murallas y edificios singulares. El terreno arcillo-calcáreo que constituye el cerro sobre el que se asienta la villa, permitió realizar cuevas donde elaborar y conservar el vino, todas ellas son orientación al norte.

Las alturas más prominentes se hallan al sur por las ventas de Valpierre (más de 600 metros de altitud) y en Mendiguerra, en el límite de Gimileo y Ollauri.
Estos terrenos ligeramente ondulados, de laderas empinadas y monte bajo, dan el término una gran riqueza cinegética, destacando la perdíz y la codorníz entre las piezas preferidas del coto local.

Dentro del término se pueden realizar diversos itinerarios de senderismo, como el de las proximidades de Ebro, que pasa por el molino y las ermitas de San Andrés y Santa Lucía, regresando al pueblo por el camino del Calvario.
Otro camino de interés es la cañada de Santo Domingo, que saliendo del pueblo va por el término de Mendiguerre (visítese la cercana ermita de Los Mártires), y las Arenillas y cruza el arroyo casi siempre seco de Areluz para entrar en la jurisdicción de Gimileo.

Otra excursión apropiada para el verano es la ermita de La Concepción, que es una antigua cañada que conducía los rebaños a Valpierre.

A través de estos caminos conoceremos un paisaje tremendamente humanizado, ya que hasta las laderas más empinadas como las de la Fuente de Réndime, en el camino de San Asensio a Briones, están pobladas de viñedos.